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Poetas incluidos
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Análisis Arquetípico
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BIOGRAFÍA.
Mataderos, Buenos Aires (Argentina), 1951.
Diseñador Gráfico. Analista Programador. Profesor de inglés. Estudios de teatro, cinematografía, dibujo, pintura, música. Escribe narrativa, ensayo y dramaturgia. Antólogo. Tallerista. Editor de la colección, grupo literario y revistas "La luna que" y "Tuxmil". Secretario General de la AAP, Asociación Americana de Poesía (1999-2002), Secretario de Cultura de la Sociedad Argentina de Escritores (2004-2007). Varios premios de narrativa. Poemarios publicados: "Invención de lo maravilloso y aproximaciones al margen del ocio", (1978), "Pie a pie, algunos pasos" (1979), "Clave de mi" (1980). "Pueblos repentinos" (1986), "Historias de la flor" (1988). "Árbol con pájaros" (1996). "Simulación de la rosa" (1998). "Epítome" (2001). "Teopea" (2002), "La leyenda de Tromentor" (epopeya, 2002), "El color con que atardece" (2002). De poesía: "Elvio Romero, la fuerza de la realidad" (2003). Sobre su obra: Matura Graciela, "La palabra revelatoria: el recorrido poético de Ricardo Rubio". Premios a poemarios: Leopoldo Marechal (1996), Dafne al Mejor Libro del Mes (2002), Café Marfil (1986).
Ficha en el I.R.P.E.:
A0240.
Correo electrónico:
tuxmil@yahoo.com
Página web:
www.ricardorubio.s5.com
LOS ÁRBOLES Y LOS DRUIDAS
Extendido a la sombra, morada de la noche,
retraigo los lugares de mí:
las espinas del tojo y el agua de lluvia.
Una mano agrícola contrae estas venas
y siembra un silencio antiguo en la geografía del azar.
Los orcos impacientaban la greda
arrullando la urgencia y las quemazones;
los elfos cerraban los bosques con fraguas y arquerías;
los espectros villanos,
robadores de calma en las aguadas;
trolls que al menor ruido fatigaban el estruendo.
Y había halflings para alegrar las fiestas
donde no llegaba el lanzador de esporas;
gigantes de piedra y de fuego
caminaban la tierra de la vida y el imperio del tronante.
Esas son mis leyendas,
extremos de los días y las noches regidos por el roble,
genealogía de sueños donde intentan volar los urogallos,
donde los grifos juegan a duendes,
donde el fénix es azul y no es bueno.
Celta impaciente, mi madre,
evita el fantasma de los abedules:
echa al aire su oración y canta.
(2005)
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