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Reseñas Críticas      Pedro DE PADILLA

ROMANCERO

Romancero,
estudios de A. Rey Hazas y M. de la Campa, edición de José J. Labrador y Ralph Di Franco, Frente de Afirmación Hispanista,
México, 2010, 685 p.

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ROMANCERO

La recuperación de la gran figura de la primera época de nuestro Siglo de Oro, que fuera el poeta Pedro de Padilla, debe mucho al esfuerzo de varios filólogos, como José J. Labrador y Ralph DiFranco, y además, en el caso de este magnífico Romancero, a los profesores Antonio Rey Hazas y Mariano de la Campa. Amigo de Cervantes (este Romancero incluye un soneto suyo al autor), de Vicente Espinel y de otros poetas de la época, Pedro de Padilla fue de los pocos poetas españoles que vio su obra impresa en vida, pero inexplicablemente fue ella perdiendo el favor de lectores y crítica hasta muy avanzado el siglo XX. Confiemos que ello se enderece con la siembra que realizan las ediciones de labrador y Di Franco que hemos ya comentado, y en cuya aparición mucho ha contado esa instituciòn notable que es el mejicano Frente de Afirmación Hispanista.
Y curiosamente, Pedro de Padilla ni tuvo larga vida ni toda la dedicó a la poesía profana, pues a los cincuenta años profesó en la orden carmelita y desde ese momento sólo escribió poesía religiosa. Pero en su vida seglar escribió mucho, intensa y furiosamente; quizás fuese su capacidad productiva la que de algún modo disminuyó el interés de sus coetáneos; el propio Cervantes, en la famosa purga de los libros de Don Quijote, expresa sus dudas de que todo lo que escribió fuese bueno. Curiosa forma de pensar: equivale a decir "en este montón de alhajas hay alguna que no es de oro", sin pararse a pensar si ello hace que el resto pierda quilates, si los tiene.
Precede, como dejamos dicho, a la edición del Romancero de Padilla -amplia, llena de detalles, de notas, de índices, de hallazgos filológicos, de interpretaciones llenas de acierto de los pasajes difíciles- un par de estudios reveladores de Antonio Rey Hazas y Mariano de la Campa, que por si mismos, en sus 130 páginas, valen como un libro completo y merecerían una reseña separada: no se los pierda el lector interesado.
El Romancero propiamente dicho recoge 181 poemas de muy variada temática, destacando los dedicados a la "jornada de Flandes" de nuestros Tercios, pero incluyendo otros de temas moriscos, amorosos y de otros muchos temas. Hay en ellos, y ahora escribimos desde el punto de vista de la crítica poética, algunas, no, muchas composiciones de exquisita factura, y sobre todo -nuestro punto de vista favorito-, que incluyen versos inolvidables, magníficos, por sí solos merecedores de recuerdo y gloria.
Pero, pese al título del libro, no son romances todos, ni mucho menos, esos 181 poemas incluidos. Lo son muchos, claro, desde los que tratan de Flandes a los de la Reconquista, o del César Carlos, y otros temas. Pero lo sorprendente es encontrar sonetos, "ensaladillas", tercetos, silvas y casi todas las estrofas al uso. Ello no disminuye el valor de la propuesta de Padilla; antes lo acrecienta, pues da fe de la gran capacidad del poeta linarense. Estamos ciertos de que este libro, añadido a otros que hemos ya comentado, despertará y aún afianzará el interés por Padilla de profesores y lectores, de estudiosos y aficionados a la poesía. Un interés que nunca debió perderse.

(Juan Ruiz de Torres, España, 8.2011)