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Una antología de la Asociación Prometeo de Poesía

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Poesía de Siempre      Santa Teresa de JESÚS


SANTA TERESA DE JESÚS







La antología Poesía de Siempre se ha preparado con 50 poetas de lengua española contenidos en el libro Poetas del pasado, de Juan Ruiz de Torres, más otros seleccionados, ilustrados y comentados por distintos antólogos cualificados, en varios países.

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  Poetas incluidos
    De la H a la K
  Antólogos
   

BIOGRAFÍA.
Teresa de Cepeda y Ahumada. Ávila, España (1515-1582). Monja mística carmelitana. Profesa en 1537 y en 1560 comienza a dedicarse a la reforma de la orden del Carmen, lo que realizaría hasta el final de su vida por medio de las "Fundaciones" de nuevos conventos. Autora de: Libro de la vida; Camino de Perfección; Meditaciones sobre el Cantar de los Cantares; Las Moradas del Castillo Interior; Cuentas de Conciencia, Exclamaciones o meditaciones de un alma a su Dios (Salamanca, 1588); Las Fundaciones (1610); Constituciones; Visita de descalzas; Apuntaciones; Desafío Espiritual; Vejamen. Y una serie de poemas bifurcados en dos vertientes: lírica y didáctica. De su constante comunicación con las personalidades más relevantes de su época, existen cuatrocientos sesenta y ocho cartas, de las cuales se cree, son una parte mínima de su epistolario, editado por primera vez en Zaragoza, 1658.


ASPIRACIONES DE VIDA ETERNA

Vivo sin vivir en mí,
y de tal manera espero
que muero porque no muero.

Vivo ya fuera de mí
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí;
cuando el corazón le di
puso en le este letrero:
que muero porque no muero.

Esta divina prisión,
del amor con que yo vivo
he hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a mi Dios prisionero,
que muero porque no muero..

¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros!
¡Esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero
que muero porque no muero.

¡Ay, que vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga:
quíteme Dios esta carga
más pesada que el acero
que muero porque no muero.

Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir,
me asegura mi esperanza;
muerto do el vivir no alcanza

no te tardes, que te espero
que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte;
vida no me seas molesta,
mira que sólo te resta,
para ganarte, perderte;
venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero
que muero porque no muero.

Aquella vida de arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva;
muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero
que muero porque no muero.

Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios que vive en mí,
si no es el perderte a ti,
para merecer ganarte?
Quiero muriendo alcanzarte,
pues tanto a mi Amado quiero
que muero porque no muero.


COMENTARIOS
Valiosa y trascendente fue la variada obra literaria de Teresa de Jesús, sólo publicada en copias manuscritas ¾ por lo tanto de mínimo tiraje¾ en vida de la autora. Su vida y su obra se superponen. Su creación delata un profundo recogimiento del espíritu junto a una presencia que no pierde de vista los acontecimientos de su tiempo y en especial, su misión primordial de reformista y de maternal maestra de las monjas bajo su tutela. Aunque escribió por imposición de sus autoridades, fue una creadora espontánea que, con un lenguaje natural donde abunda la gracia, trasciende sus experiencias divinas, con tan potente y pura elevación del alma, que la sitúa entre las figuras sobresalientes de la literatura mística universal. (Marta de Arévalo)