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Luna creciente sobre la tierra oscura
de nutrientes alquimias conformada.
Pétalo y pétalo, uno encima de otro
apretados, cobijándose.
Femenina materia conquistada
desde afuera hacia dentro,
alguien ensimismado o distraído
desprende una a una las capas
hasta dejar el corazón expuesto.
Vencidos los pudores, deshojada
sitiada, provoca lágrimas sin pena
y ofrece su íntimo vientre
su carne de sutil terneza.
La boca vencedora busca la exquisitez final
y ella le entrega los gozosos frutos
dulceagridulcesamargostiernos
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